El Metro y la EMT en València suponen hoy:
- Esperas eternas.
- No saber si llegarás a tiempo a trabajar o estudiar.
- Buses y vagones saturados en horas punta.
- Buses que pasan de largo porque van llenos.
- Pantallas y relojes que no funcionan o funcionan mal.
- Averías continuas en las vías, las escaleras mecánicas o los accesos.
- … y además: el precio del billete ha subido y subirá.
Los gobiernos de PP y VOX han convertido el transporte público en un calvario. La falta de inversión y una dejadez total repercuten en nuestras vidas, nuestro trabajo, nuestra calidad de vida.
